By Rodrigo Peretti
Un nuevo momento en la vida del niño se asoma , la manifestación física presente dejará a la vista los primeros cambios al que llamaremos “ el preámbulo de la adolescencia” .
¿Qué hablamos cuando decimos adolescente? La condición adolescente es un conjunto definido de dimensiones físicas, pero también vinculares, familiares, sociales, culturales hasta políticas.Son tantos los cambios que atraviesa el sujeto que sería difícil establecer límites precisos. Podemos empezar diciendo que desde el nacimiento el cerebro cambia durante toda la vida, sin embargo, hay momentos donde estas transformaciones son más notorias . Durante la pubertad el cerebro “recicla” ciertas conexiones neuronales en un proceso llamado “poda sináptico”, en el cual las conexiones no utilizadas serán eliminadas para maximizar su eficiencia. Entre los 12 y los 25 años se produce un período de neuroplasticidad extraordinaria, lo que permite a los adolescentes volverse funcionales para resolver problemas , es un verdadero “segundo nacimiento” para el cerebro. Sin embargo , también es una etapa con mayor predisposición a riesgos , pero ¿por qué? La predisposición a ignorar riesgos crece con la activación del nucleus accumbens en el sistema límbico, que se corresponde con la percepción del placer. Es decir, el adolescente percibe un exceso de optimismo desarrollando una exposición franca a situaciones de riesgo , no porque el joven no comprenda los riesgos , sino que prioriza la recompensa.
Esto sucede porque el desarrollo del cerebro no es homogéneo o sincrónico, algunas estructuras cerebrales se desarrollan a gran velocidad y consolidan sus procesos de maduración en los primeros años de vida, mientras que otras todavía son inmaduras cuando entran en la adolescencia. Un área importante es la corteza prefrontal que actúa como centro de control de las funciones ejecutivas, como la planificación, el establecimiento de metas, la toma de decisiones, la flexibilidad mental y la resolución de problemas; este lóbulo cerebral sufre cambios significativos e importantes durante la adolescencia , pero no su desarrollo completo. Podríamos decir que lo característico de la adolescencia es la inmadurez de la corteza prefrontal y un desarrollo consolidado del núcleo accumbens.
El adolescente es un cuerpo que ha crecido más que su capacidad para poder controlarlo ,sin embargo su capacidad intelectual es igual a la de los adultos , por lo que son capaces de tomar decisiones sobre su futuro, pero estas decisiones están cargadas de un alto valor emocional.
Este periodo muchas veces es visto desde una mirada solamente de los riesgo que implica atravesarlo , pero no desde las potencialidades que acontecen en el mismo. Debido a la neuroplasticidad que experimentan los adolescentes , tienen más capacidad para mejorar que los adultos, a su vez no todos los riesgos que asume un adolescentes son malos o perjudiciales; es importante estimular y animar a que asuman riesgos saludables ya sea educativos o deportivos. No aplastemos su curiosidad innata, su activismo social o diferencias ,es un momento de grandes esperanzas de predilección por trabajos creativos, de necesidad de reforzar la fe en sí mismo. Es necesario permitirle exponer sus ideas, razonar y discutir sobre ellas, recordemos que confrontar en esta etapa no es necesariamente malo, sino una manera de decir “ estoy aquí, pero del otro lado de la vereda familiar” , la confrontación a la familia será en consonancia con la búsqueda de otros referentes como los amigos , esto probablemente sea experimentado con angustia por la familia.
Recordemos que no hay adolescencia sin sufrimiento, es una etapa de muchos duelos , como también alegrías inmensas para los padres y adolescentes, con lo cual, esto no quiere decir que los padres no deban estar o no sean importantes, todo lo contrario ; el adolescente necesita la presencia y permanencia de un otro adulto como referente , este proceso de confrontación será un momento importante , pero no permanente.. citando a Boris Cyrulnik : «Solo puedo ser yo mismo si pertenezco a un grupo que me propone circuitos de desarrollo, pero si pertenezco demasiado a ese grupo , no podré ser yo mismo, seré lo que el grupo quiera”.
BIBLIOGRAFÍA
Maria Montessori -de la infancia a la adolescencia- edición 1939
Mariano Sigman – la vida secreta de la mente
Marcelo Luis Cao -La condición adolescente
Luis Kancyper – La confrontación generacional
Lliana Tamara Cibrián Llanderal, Marcos Adrián Pérez Hernández- The amazing adolescent brain and the education – 22 de marzo de 2023
Boris Cyrulnik -Los alimentos afectivos -edición 1993
